jueves, 25 de octubre de 2012


La ilustración en los libros infantiles

Una característica común de los libros infantiles y juveniles es que, además de palabras, utilizan imágenes para contar historias. La importancia de estas ilustraciones reside en que desempeñan un papel fundamental para el desarrollo intelectual de los niños: estéticamente causan deleite e inician a la educación del gusto por la belleza; además, sirven para fijar conceptos en la memoria, enriquecen la personalidad, ejercitan la imaginación, la creatividad, la razón crítica, y propician el amor por la lectura.
El uso de ilustraciones en los libros infantiles es relativamente reciente y se debe a Jan Amos Comenius (1592-1670), un filósofo y teólogo checo conocido hoy en día como el padre de la pedagogía. Consciente de que la tarea de aprendizaje para los niños era ardua y pesada, Comenius, en su libro para la enseñanza del latín, Orbis Pictus (1658), ponía por primera vez ante los ojos de los pequeños grabados de los objetos cuyos nombres les enseñaba en el texto.
Las cosas han cambiado mucho desde entonces. En la actualidad, los libros infantiles no contienen simples ilustraciones que acompañan a un texto. La mayoría de las veces, son las propias ilustraciones las que narran, las que portan todo el significado, con una ausencia casi total de la palabra. No cabe duda de que, para los niños, lo visual es mucho más rico y más atractivo que lo escrito. Así, la ilustración en los libros infantiles se convierte en una forma artística que es capaz de establecer muchos niveles de comunicación y de dejar una huella muy profunda en la conciencia del pequeño. Por este motivo, la responsabilidad de los creadores es muy grande, ya que su obra es la primera herramienta del niño para dar sentido a su mundo.
Pero la interpretación y comprensión de las imágenes requiere de un aprendizaje, del mismo modo que se aprende a leer y a escribir. La expresión "alfabetización visual" se ha ido extendiendo a lo largo de los últimos años y hace referencia a la relación de los niños con los textos visuales. Se refiere a la destreza de ver, dibujar y formular un juicio estético, y para ello, el niño pasa por tres fases:
  • Reconocimiento: El niño reconoce y distingue una figura bidimensional a la que le corresponde un nombre. Así va fijando en su memoria la composición del mundo a través de imágenes y va desarrollando su inteligencia.
  • Identificación: El niño se implica a través de sus experiencias personales con la imagen que se le presenta.
  • Imaginación: El niño ve una imagen e inmediatamente puede asimilarla y expresarla, imaginando una nueva situación.

En los últimos años ha habido una especie de revolución en el arte de la ilustración infantil. Se ha presenciado la afluencia de una generación de artistas gráficos profundamente imaginativos, que se sirven de la más rica variedad de técnicas  tradicionales y digitales. Cada vez más artistas se sienten atraídos por un mundo fascinante tanto por el potencial del diseño creativo como por el estatus de sus creadores, que ahora comienzan a recibir más atención y respeto.
En cuanto a los niños, es importante que tengan acceso a un arte de calidad. Ellos tienen su propia colección de libros, estudian con detenimiento sus imágenes preferidas y reconocen la obra de determinados ilustradores al igual que la de sus escritores favoritos.
Muchos de estos artistas no se limitan únicamente a este mundo, la mayoría desarrolla su trabajo en otros campos como el diseño y la publicidad. Cada vez es más habitual que los ilustradores de cuentos infantiles expongan sus obras en galerías, creando nuevas salidas para sus trabajos. Poco a poco, parece que comienzan a tener el reconocimiento que se merecen.

Recomendaciones para elegir los libros infantiles ilustrados
  • El colorido tiene una enorme importancia influyendo en el mensaje.
  • La imagen debe poseer fuerza creadora: debe apoyar la comprensión y la comunicación, pero desarrollando la creatividad.
  • Las imágenes deben responder al deseo de actuar, de explorar que tiene el niño.
  • Las ilustraciones de la primera etapa deben ser una vía de transmisión de serenidad y de placer, pero además deben ser refugio o evasión de experiencias vividas.
  • La ilustración o imagen de la portada tiene gran importancia para atraer al niño hacia el interior del libro
  • Los educadores y padres deberían presentar al niño el mundo de las imágenes como un mundo infinito y plural ofreciendo todo el abanico de posibilidades gráficas y favoreciendo la apertura de sentimientos y emociones.


Comentario:
Intentando no repetir lo que acabamos de leer y según mi punto de vista, la ilustración juega un papel muy importante en un libro de literatura infantil. Esto se debe principalmente a que lo hace más atractivo a la vista del lector, pero también sirve de mucha ayuda al niño a la hora de leer, independientemente del  ciclo en el que se encuentre. Aunque para todos los ciclos no se trabaja igual la ilustración, para los más pequeños, lo más importante no es que las ilustraciones sean las más bonitas o mejor hechas, sino que sigan la secuencia narrativa de la historia para ayudar a la comprensión del niño. En segundo ciclo, más que ayudar a la comprensión, su objetivo es meramente ilustrar y refrescar la vista de palabras. Finalmente, en la última etapa de primaria la ilustración ya no es imprescindible, pero puede darse el caso.
Para terminar, podemos ver que la ilustración ha ido evolucionando a lo largo de la historia y ha sido para bien, porque hoy en día se puede encontrar libros de literatura infantil con una excelente ilustración y compenetración con el texto.

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