martes, 30 de octubre de 2012

ADAPTACIÓN DEL CUENTO: TODO TIPO DE PIELES



  • Edad a la que va dirigido el cuento:

El cuento que veremos a continuación está adaptado para niños de tercer ciclo de primaria.

  • Adaptación:

Una familia muy pobre, muy pobre, vivía en un pueblecito en el campo. Eran un matrimonio con una hija que salían adelante con lo que cultivaban y podían vender en el mercado. Cierto día, la madre enfermó. En un principio, tenía un simple catarro, pero como seguía trabajando y no descansaba lo suficiente, la neumonía se apoderó de ella. Al poco tiempo murió porque en el pueblo no había médicos y no tenían recursos para llevarla a la ciudad.

La hija de aquel matrimonio se llamaba Freya y tanto ella como su padre quedaron desolados tras la muerte de la mujer. Un día, Freya tomó una decisión, iría a la ciudad para ir a la universidad y aprender medicina. Así, podría volver a su pueblo y procurar que otras personas no corrieran la misma suerte que su madre.
- Padre, he decidido ir a la universidad para que este pobre pueblo tenga un médico, volveré, no te preocupes- le dijo Freya a su padre.
-Me sentiré muy orgulloso de ti, hija- dijo su padre.

Entonces Freya partió de la ciudad en la que había nacido y crecido, con los pocos ahorros que había podido reunir la familia. Cuando llegó a la ciudad, quedó deslumbrada por la belleza y majestuosidad de las construcciones y por la variedad de productos y comida que  se vendían en el mercado.
-¿Disculpe, cómo puedo llegar a la universidad?- preguntó Freya a un mercader.
-Tiene que tomar el camino de la fuente, que es justo el que está en frente de nosotros. Cuando llegue a la fuente gire a la derecha y ya empezará a ver la edificación-.

Freya dio las gracias y emprendió el camino. En los alrededores de la universidad, también había comercios y tabernas, aunque en menor medida. La universidad se componía de dos edificios muy altos y majestuosos. Freya entró y le recibió un señor con unas gafas muy grandes y de mal humor -¿Qué quiere?- preguntó el hombre sin mirarla a los ojos.
-Vengo desde muy lejos porque quiero estudiar medicina- dijo Freya.
-El precio de la matricula es: una moneda de oro, una de plata y otra de bronce-.

En ese momento, todo se paralizó, ya no había movimientos ni sonidos, porque de ese modo se sentía el corazón de Freya. Lo que tenía solo llegaba para juntar una moneda de bronce. En ese momento su mundo se derrumbó. Quería empezar cuanto antes a estudiar para poder volver pronto a su pueblo, pero se dio cuenta de que iba a pasar años en aquella ciudad, porque  cumpliría su meta por encima de todas las cosas.

Freya volvió al centro de la ciudad y comenzó a recorrer todas sus calles. Preguntaba en todos los establecimientos si necesitaban ayudante, pero en todos decían que no. Pasó una semana durmiendo en la calle y comiendo lo que conseguía. Pero al octavo día, entró en una taberna donde había una señora sirviendo las mesas muy atareada. Freya le preguntó:
-¿Necesitas ayuda? Yo podría ayudarte y lo único que pido a cambio es que me deje bañarme y  me dé un plato de comida-

La señora que estaba hasta arriba de trabajo y además, la chica le había dado pena, le dijo:
-Ponte el mandil negro que está colgado al lado de la barra y ponte en marcha-.

Freya se esforzó mucho en hacerlo todo bien, seguía las ordenes de la señora al pie de la letra y descubrió que se le daba bien ese trabajo. Al terminar la jornada, la señora la condujo al baño y le llevó una muda de ropa. Freya dijo que no era necesario, que lavaría la suya y quedaría como nueva, pero la señora insistió.
-Cuando termines estaré abajo esperándote para cenar- dijo la señora.
Freya bajó al poco rato y se sentó en la mesa con la señora.
-Mi nombre es Elena, ¿cómo es el tuyo?-
- Me llamo Freya –
- Has hecho un buen trabajo hoy Freya y la verdad es que necesito a alguien que me ayude. Si estás de acuerdo, te contrataré y te pagaré más que un baño y un plato de comida, además, puedes vivir conmigo-.
- Muchas gracias- dijo Freya – no se imagina cuanto se lo agradezco-.

Con el pasar de los días Freya le contó a Elena porqué estaba allí y para que quería conseguir dinero. Freya se sentía afortunada de haber conocido a Elena, porque con ella se sentía como en casa. Aunque tenía que trabajar mucho, al final del día cenaban juntas, conversaban y se reían. Se sentían muy a gusto la una con la otra.
Freya guardaba su sueldo en un cajón y todas las noches antes de irse a la cama contaba todo el dinero. No tenía prisa, total, ella solo se había puesto una meta en su vida y era ser médico para volver a su pueblo. Por eso antes o después, sabía que reuniría el dinero que necesitaba para entrar en la universidad.

Pasaron los años y llegó el día en que Freya tenía el dinero suficiente para pagar la matrícula de cada año y el alojamiento. La despedida con Elena fue un tanto triste, porque ya se habían acostumbrado a pasar el tiempo juntas y aunque Freya prometió que volvería de vez en cuando a visitarla, ya no iba a ser igual.
 Freya ingresó en la universidad con mucha ilusión, no tenía ni idea de la pesadilla que le esperaba.

La universidad estaba compuesta de dos grandes edificios. En uno se alojaban las chicas y en el otro los chicos.

En su primer día de clase concentró toda su atención en comprender lo que explicaba el maestro, por eso no se dio cuenta de que por lo bajito todos se reían de ella. Al día siguiente, a la hora del descanso intentó hacer amigos, pero todos le daban la espalda. Freya se dio cuenta de que un chico de la clase llamado Adonis, controlaba a todo el grupo. Adonis era como una especie de rey que ordenaba a todo el mundo lo que tenía que hacer y que se burlaba de los demás cruelmente. Todos señalaban a Freya  y se reían de su aspecto, porque a pesar de que era una chica muy guapa, tenía una delgadez extrema, su pelo estaba mal cuidado y su ropa era vieja y escasa. Freya siempre intentaba ser amable con la esperanza de que alguien se hiciera su amigo o simplemente no se riera de ella, pero todo era en vano. Lo pasaba muy mal y se iba corriendo y llorando a una guarida que se había creado a orillas del río Crisálida, el cual pasaba por detrás de la universidad. Allí lloraba y pensaba en su madre cuando un día, una de las tantas mariposas que se paseaban por allí se posó en su hombro y le pregunto al oído:
-¿Qué te ha pasado Freya?-
Freya se sobresaltó, dio un brinco y la mariposa se posó en frente de ella.
-No te asustes, soy un alma, como todas las mariposas que ves en los alrededores de este río. Cuando las personas mueren, su alma se convierte en mariposa y yo soy el alma de tu madre-.
Freya quedó asombrada, pero estaba tranquila porque sentía muy cerca a su madre.
-Lloro, porque a pesar de todo el esfuerzo que he hecho para llegar hasta aquí, no soporto que mis compañeros se rían y se burlen de mí todo el día-. Dijo Freya.
Y la mariposa dijo: - Te sentirás mejor cuando confíes en ti misma y en la fuerza de tu corazón, solo así acabarán tus penas-.

En ese momento la mariposa salió volando y se confundió con las miles y miles que había a su alrededor. Freya pasó toda la noche pensando en lo que le había dicho la mariposa y se dio cuenta de que tenía razón, tenía que ser fuerte y confiar en sí misma. 

Al día siguiente, Freya se presentó en la clase con otra actitud, se rieron de ella en el descanso, pero no hizo ni el más mínimo caso. Por la noche, cuando volvió de cenar a su pequeña y modesta habitación, se encontró con que alguien se había colado y  había roto los pocos libros que había podido adquirir. Cuando se dio la vuelta, vio que Adonis y su séquito estaban en la puerta riéndose. Freya se llenó de rabia y sin derramar ni una lágrima se plantó delante de Adonis mirándole desafiante a los ojos y le dijo:
-Como vuelvas a molestarme, te arrepentirás de haber nacido, ya no soy la misma de antes-.

Adonis se acobardó un poco, pero no quiso mostrar que así había sido y entonces se fue riéndose de ella. Los demás chicos que estaban presentes también se fueron, menos uno que se había quedado en la puerta.
-Has sido muy valiente enfrentando a Adonis- dijo el muchacho.-Todos le tenemos mucho miedo, porque además de que es muy retorcido, sus padres son una de las figuras más importantes y ricas de la ciudad. Si alguien se queja de su comportamiento, el director no puede hacer nada porque sus padres hacen grandes donaciones a la universidad y controlan a su antojo-.
-Entonces, si tanto le odias ¿Por qué siempre estás con él?- preguntó Freya.
- Porque antes me hacían la vida imposible igual que a ti y decidí ser igual que ellos para que no me molestaran, aunque si me has observado, nunca participo en sus bromas, he aprendido a ser invisible en esos momentos- respondió el chico.

Freya se dio cuenta de que el muchacho decía la verdad.
-¿Cómo te llamas?
- Abdiel. Ya me tengo que marchar. ¡Hasta mañana!-.

En la mañana siguiente cuando Freya iba caminando por los pasillos, se encontró de frente con la pandilla de Adonis. Al pasar a su lado, comenzaron a empujarla y a tirar lo poco que había podido recuperar de la masacre de libros de la noche anterior. Abdiel, que se había quedado apartado como siempre, no pudo aguantar más su enfado por la injusticia y se enfrentó a todos:
-¡Déjenla en paz! ¡No le hagáis más daño! ¿Es que no veis que ella no nos ha hecho nada y además es más valiente que todos nosotros?-
Adonis miró fijamente a Abdiel y le dijo:
-Te arrepentirás de haberte puesto de parte de esta indeseable, te lo juro-.

Abdiel bajó la cabeza y se fue corriendo camino a clase. Por la noche, Freya se presentó en la habitación de Abdiel, arriesgando su pellejo porque estaba prohibida la entrada de las chicas al alojamiento de los chicos y viceversa. Cuando Freya llamó a la puerta, Abdiel abrió rápidamente:
-¿Estás loca? ¿Qué haces aquí?-
-Tranquilo, no me ha visto nadie- dijo Freya – He venido a darte las gracias por defenderme hoy en los pasillos y a decirte que aquí tienes a una amiga-.
-Gracias- dijo Abdiel.
Entonces Freya se marchó.

Pasaron varias semanas e increíblemente Adonis no molestó ni a Freya, ni a Abdiel. Había alguna que otra mirada recelosa y tropezones sin inocencia al salir de clase, pero todo quedaba ahí.
Freya y Abdiel comenzaron a pasar la mayor parte del tiempo juntos, quedaban para estudiar, para comer, paseaban por los alrededores y se bañaban en el río. Se llevaban muy bien y empezaron a sentirse atraídos el uno por el otro, pero los dos tenían miedo de dañar la amistad y la complicidad que existía entre ellos.

Cierto día, Claudec, un chico de la clase que también sufría las burlas de Adonis y los demás, le dijo a Freya y a Abdiel que si le podían ayudar con una tarea que le había encomendado un maestro:
-Me ha dicho que busque ayuda para traer unos libros que están en el almacén subterráneo de la universidad-.
Abdiel preguntó: -¿Donde están esos almacenes? Nunca he oído a nadie hablar de ellos-.
-Es que solo van los profesores, pero el maestro Aurel tiene mucho trabajo y me ha pedido que lo ayude-.

Freya y Abdiel aceptaron ayudar a Claudec, sin saber que les esperaba una trampa.
Claudec les condujo al almacén mediante una especie de laberintos. Llegaron a una puerta de hierro y Claudec indicó que era ahí. Entraron los tres en la habitación y esta estaba oscura, entonces Claudec dijo:
-No os mováis de aquí, voy a dar las luces fuera-.
Al salir cerró la puerta con pestillos y se marchó. Freya y Abdiel comenzaron a gritar y a suplicar que por favor les abriera la puerta, pero Claudec ya no respondía. Golpearon la puerta hasta el cansancio, hasta el punto de caer agotados en el suelo.
-¡Espera!- dijo Freya- ¿No crees que es  Adonis quien está detrás de todo esto? A Claudec no se le ocurriría hacer esto el solo-.
-Tienes razón- respondió abdiel.

Claudec que estaba harto de las burlas, había decidido unirse al clan de Adonis y el precio de su entrada fue engañar a Freya y a Abdiel para encerrarlos. Adonis había planeado muy bien todo, por eso les había dejado en paz durante semanas, estaba preparando el golpe final.

Pasó una semana y los dos chicos todavía seguían encerrados, sin agua ni comida, ni condiciones para pasar allí más de tres días. Los maestros primero pensaron que habrían salido de la universidad a divertirse y que ya volverían. Pero a los tres días comenzaron a preocuparse porque se dieron cuenta de que la desaparición no era normal. El director organizó patrullas para buscarlos y les preguntaron a todos los alumnos si sabían algo, pero no conseguían ninguna pista.

Cuando había pasado ya una semana, el director estaba recogiendo hiervas en el huerto medicinal que estaba apartado de los edificios principales. Entonces, vio pasar a Adonis dirigiéndose a los antiguos laberintos. Hacía más de cien años que los laberintos no se utilizaban. El que estuvieran allí, se debía a que antes la universidad era una cárcel y cuando reformaron los dos edificios principales, consideraron que ya no necesitaban más espacio, entonces dejaron la parte de los laberintos como estaba. Adonis no había ido a ver a Freya y a Abdiel para que no lo relacionaran con la desaparición, pero tanta era su maldad, que sentía la necesidad de ver lo mal que lo estaban pasando y recordarles que a él nadie podía desafiarle. Se aseguró de que nadie le hubiera seguido y cuando llegó a la puerta detrás de la cual estaban encerrados Freya y Abdiel dijo:
-¡Hola ratas de alcantarilla! Espero que estéis a gusto en este cuchitril, porque este es vuestro lugar, el lugar de la escoria-.
-Por favor Adonis- pedía Abdiel –Déjanos salir, estamos muy débiles-.
-Jajajajaja- reía Adonis – Aquí os pudriréis, nadie se ha preocupado por vosotros y nadie vendrá aquí a buscaros-.
En ese momento salió el director de detrás de una columna:
-Ya he escuchado suficiente, como no me di cuenta de que eras tú quien estaba detrás de todo esto-.

Adonis salió huyendo de allí y el director ayudó a los chicos a llegar a la enfermería, dejándoles allí para que se recuperaran. Inmediatamente fue a buscar a Adonis y reunió a todos los profesores para ver lo que harían con él. Todos los profesores y el director habían pasado por alto todas las impertinencias de Adonis debido a las cuantiosas sumas de dinero que proporcionaban sus padres, pero esta vez se había pasado de la raya y ninguno estaba dispuesto a tolerar algo así. Entonces, se dictó la sentencia: Adonis fue expulsado públicamente de la universidad y su familia cayó en boca de toda la ciudad, tanto fue así, que los negocios de su padre se vieron afectados en gran medida, ya que nadie de bien quería tratar con un hombre que había educado a un chico de semejante calaña. Finalmente, la familia de Adonis cayó en desgracia, encontrándose totalmente en la ruina y en la calle.

Con la expulsión de Adonis de la universidad, todo marchaba fenomenal. Los miembros de su clan se separaron y cada uno se ocupaba de lo suyo sin molestar a los demás y hasta pidieron disculpas a Freya y Abdiel. Claudec, que se sentía muy arrepentido, no sabía qué hacer para que le perdonaran, pero ellos admitieron sus disculpas y terminaron siendo muy buenos amigos.
Pasaron los años y llegó el día de la graduación. El padre de Freya, pese a los esfuerzos que tuvo que hacer, pudo estar presente en esa ocasión tan especial. Cuando terminara el día, Freya volvería a su pueblo con su padre.

La celebración fue muy emocionante, se respiraba alegría y también sentimientos de añoranza, ya que la mayoría de los alumnos nunca más se volverían a ver. Cuando terminó la fiesta, Freya  y Abdiel habían quedado a orillas del río  en la guarida a la que iba Freya cuando lloraba. Se felicitaron mutuamente y en ese momento Abdiel se arrodilló delante de ella, sacó un anillo y le dijo:
-Llevo muchos años enamorado de ti esperando el momento perfecto por miedo a perderte y sé que tú sientes lo mismo que yo. Si me aceptas, me harías el hombre más feliz de la tierra-.
-No- respondió Freya – No puedo aceptar, yo me he prometí que estudiaría medicina y volvería a mi pueblo para ser su médico y sería muy egoísta por mi parte llevarte conmigo, por eso no puedo aceptar-.
- Yo iré contigo al fin del mundo si es necesario y más aún si es para cumplir los sueños de la mujer que amo. Así abran dos médicos en tu pueblo-.

Freya y Abdiel se casaron y construyeron su casa en el pueblo de ella. Además de ayudar a muchas personas a curar sus enfermedades, también enseñaron a jóvenes para que fueran futuros médicos.
Y fueron felices hasta el fin de sus días.

  • Aspectos que he mantenido:

Esta adaptación mantiene que el personaje principal sale de su núcleo familiar, en este caso por voluntad propia. También tiene que pasar por una serie de pruebas y malos momentos que la obligan a enfrentarse a la vida. Los roles de los personajes también se mantienen: Freya y Abdiel son los buenos, Adonis y sus aliados son los oponentes y Elena y la mariposa son los ayudantes. El final, es básicamente igual, porque los protagonistas acaban juntos y felices.

  • Aspectos que he quitado:

La madre de la protagonista no muere cuando ella era pequeña, sino cuando ya era mayorcita. El incesto lo he descartado completamente y en cambio aparece un padre comprensivo. Además, la dinámica de las pruebas no es la misma.

jueves, 25 de octubre de 2012


La ilustración en los libros infantiles

Una característica común de los libros infantiles y juveniles es que, además de palabras, utilizan imágenes para contar historias. La importancia de estas ilustraciones reside en que desempeñan un papel fundamental para el desarrollo intelectual de los niños: estéticamente causan deleite e inician a la educación del gusto por la belleza; además, sirven para fijar conceptos en la memoria, enriquecen la personalidad, ejercitan la imaginación, la creatividad, la razón crítica, y propician el amor por la lectura.
El uso de ilustraciones en los libros infantiles es relativamente reciente y se debe a Jan Amos Comenius (1592-1670), un filósofo y teólogo checo conocido hoy en día como el padre de la pedagogía. Consciente de que la tarea de aprendizaje para los niños era ardua y pesada, Comenius, en su libro para la enseñanza del latín, Orbis Pictus (1658), ponía por primera vez ante los ojos de los pequeños grabados de los objetos cuyos nombres les enseñaba en el texto.
Las cosas han cambiado mucho desde entonces. En la actualidad, los libros infantiles no contienen simples ilustraciones que acompañan a un texto. La mayoría de las veces, son las propias ilustraciones las que narran, las que portan todo el significado, con una ausencia casi total de la palabra. No cabe duda de que, para los niños, lo visual es mucho más rico y más atractivo que lo escrito. Así, la ilustración en los libros infantiles se convierte en una forma artística que es capaz de establecer muchos niveles de comunicación y de dejar una huella muy profunda en la conciencia del pequeño. Por este motivo, la responsabilidad de los creadores es muy grande, ya que su obra es la primera herramienta del niño para dar sentido a su mundo.
Pero la interpretación y comprensión de las imágenes requiere de un aprendizaje, del mismo modo que se aprende a leer y a escribir. La expresión "alfabetización visual" se ha ido extendiendo a lo largo de los últimos años y hace referencia a la relación de los niños con los textos visuales. Se refiere a la destreza de ver, dibujar y formular un juicio estético, y para ello, el niño pasa por tres fases:
  • Reconocimiento: El niño reconoce y distingue una figura bidimensional a la que le corresponde un nombre. Así va fijando en su memoria la composición del mundo a través de imágenes y va desarrollando su inteligencia.
  • Identificación: El niño se implica a través de sus experiencias personales con la imagen que se le presenta.
  • Imaginación: El niño ve una imagen e inmediatamente puede asimilarla y expresarla, imaginando una nueva situación.

En los últimos años ha habido una especie de revolución en el arte de la ilustración infantil. Se ha presenciado la afluencia de una generación de artistas gráficos profundamente imaginativos, que se sirven de la más rica variedad de técnicas  tradicionales y digitales. Cada vez más artistas se sienten atraídos por un mundo fascinante tanto por el potencial del diseño creativo como por el estatus de sus creadores, que ahora comienzan a recibir más atención y respeto.
En cuanto a los niños, es importante que tengan acceso a un arte de calidad. Ellos tienen su propia colección de libros, estudian con detenimiento sus imágenes preferidas y reconocen la obra de determinados ilustradores al igual que la de sus escritores favoritos.
Muchos de estos artistas no se limitan únicamente a este mundo, la mayoría desarrolla su trabajo en otros campos como el diseño y la publicidad. Cada vez es más habitual que los ilustradores de cuentos infantiles expongan sus obras en galerías, creando nuevas salidas para sus trabajos. Poco a poco, parece que comienzan a tener el reconocimiento que se merecen.

Recomendaciones para elegir los libros infantiles ilustrados
  • El colorido tiene una enorme importancia influyendo en el mensaje.
  • La imagen debe poseer fuerza creadora: debe apoyar la comprensión y la comunicación, pero desarrollando la creatividad.
  • Las imágenes deben responder al deseo de actuar, de explorar que tiene el niño.
  • Las ilustraciones de la primera etapa deben ser una vía de transmisión de serenidad y de placer, pero además deben ser refugio o evasión de experiencias vividas.
  • La ilustración o imagen de la portada tiene gran importancia para atraer al niño hacia el interior del libro
  • Los educadores y padres deberían presentar al niño el mundo de las imágenes como un mundo infinito y plural ofreciendo todo el abanico de posibilidades gráficas y favoreciendo la apertura de sentimientos y emociones.


Comentario:
Intentando no repetir lo que acabamos de leer y según mi punto de vista, la ilustración juega un papel muy importante en un libro de literatura infantil. Esto se debe principalmente a que lo hace más atractivo a la vista del lector, pero también sirve de mucha ayuda al niño a la hora de leer, independientemente del  ciclo en el que se encuentre. Aunque para todos los ciclos no se trabaja igual la ilustración, para los más pequeños, lo más importante no es que las ilustraciones sean las más bonitas o mejor hechas, sino que sigan la secuencia narrativa de la historia para ayudar a la comprensión del niño. En segundo ciclo, más que ayudar a la comprensión, su objetivo es meramente ilustrar y refrescar la vista de palabras. Finalmente, en la última etapa de primaria la ilustración ya no es imprescindible, pero puede darse el caso.
Para terminar, podemos ver que la ilustración ha ido evolucionando a lo largo de la historia y ha sido para bien, porque hoy en día se puede encontrar libros de literatura infantil con una excelente ilustración y compenetración con el texto.

jueves, 18 de octubre de 2012


Análisis de “Sopa de ratón” para primer ciclo de primaria.

1.   Reseña bibliográfica:
a.   Autor e ilustrador: Arnold Lobel
b.   Editorial: Ekaré
c.    Colección:
-      Arriba en el árbol
-      Búho en casa
-      Cándida
-      Diego y el barco pirata
-      Diego y los limones mágicos
-      Diego y la cometa voladora
-      El gato ya se va
-      La jardinera
-      Nozi, madrina de libros
-      Sopa de ratón
-      Una piedra extraordinaria.
d.   Titulo: Sopa de ratón,
Incluye cuentos para la sopa:
-      Las abejas y el pantano
-      Dos grandes piedras
-      Los grillos
-      El espino
e.    Año de la primera edición: 2003 Ediciones Ekaré
f.    Edad para la que va destinado el libro: Recomendado para niños de 7 años en adelante.

2.  Análisis:
Formato y contenido
a.   Formato:
-         Formato externo:
El libro está hecho en el formato de rustica, el grosor de las paginas es adecuado, ya que no son ni muy finas ni muy gordas, que permiten una buena manipulación. En cuanto al tamaño del libro, podemos decir que es estándar, completamente manejable.
-         Ilustraciones:
En cada una de las paginas donde aparece texto, hay una ilustración que puede aparecer arriba, a un lado, abajo u ocupando la pagina de al lado al completo. Todas las ilustraciones representan perfectamente la secuencia narrativa, lo que permite al niño realizar un mejor seguimiento de la historia, facilitando de esta manera la lectura.
Resumiendo, las ilustraciones de “Sopa de ratón” son adecuadas para la edad de los niños a los que va dirigido, ya que en primer ciclo, el objetivo de la ilustración debe ser favorecer la comprensión lectora mediante una imagen que acompañe al texto.
-         Tipo de letra:
La letra es “Times New Roman”, con un alto grado de legibilidad, ya que la fuente es bastante grande, para favorecer la lectura del niño. Además, se dejan grandes espacios entre el texto y la ilustración, así como, con los bordes de la página.

b.   Contenido:
-         Tema:
Aventuras de un ratón.
Si analizamos el contenido del libro y nos apoyamos en las etapas cognitivas de Piaget para saber si el libro es adecuado al ciclo o etapa en la que se encuentra el niño, podemos decir que sí es adecuado. Los niños de 7 a 11 años, se encuentran en la etapa de las operaciones concretas, por tanto, sus procesos de razonamiento ya son lógicos y pueden hacer una lectura objetiva. Además, en esta etapa disminuyen su egocentrismo, de manera que, son capaces de ponerse en la piel del los protagonistas, igual que alegrarse o compadecerse de ellos.
También, aumenta la capacidad que tiene el niño para centrarse en más de un aspecto, lo que le permite a los lectores de “Sopa de ratón” seguir las 5 historias que lo componen.

-         Estructura:
En el libro aparecen 5 historias, cada una de ellas sigue una estructura lineal, es decir, tienen un planteamiento, un nudo y un desenlace.
“Sopa de ratón”: esta es la historia inicial y de la que parten las siguientes 4 historias. En un principio se plantea como ratón estaba leyendo tan tranquilo en un árbol y una comadreja lo captura para hacerse una sopa. Luego el ratón, que es muy astuto le dice que la sopa de ratón no sabe a nada si no tiene cuentos. Ratón cuenta cuatro historias y cuando termina la comadreja le pregunta cómo va a meter los cuentos en la sopa y ratón que es muy inteligente le dice que vaya a buscar los objetos o animales que representaban a cada cuento. De esta manera, al irse la comadreja y dejar la puerta abierta, el ratón pudo escapar y terminar de leer su libro calentito en su casa.
“Las abejas y el pantano”: la historia comienza cuando un ratón iba caminando por el bosque y le cae un panal de abejas en la cabeza. El les pidió que se fueran porque no quería vivir con un panal en la cabeza, pero las abejas se negaban porque estaban muy cómodas en su cara. Entonces el ratón tuvo que usar su inteligencia para que se fueran las abejas y metió la cabeza en un pantano para asustarlas para que se fueran.
“Dos  grandes piedras”: se trata de dos piedras que viven a un lado de una colina y siempre se estaban preguntando que habría al otro lado. Un día vino un pájaro y las piedras le pidieron que se asomara al otro lado de la colina y que les contara que había, el pájaro dijo que veía villas y castillos, montañas y valles. Las piedras se quedaron muy tristes porque nunca podrían admirar ese paisaje. Pero un dia vino un ratón y las piedras le pidieron lo mismo que al pájaro y el ratón dijo que lo mismo que veían las piedras y entonces se dieron cuenta que el pájaro les había mentido y siguieron viviendo felices.
“Los grillos”: cuenta que una señora se despertó en medio de la noche porque cantaba un grillo. Salió al balcón y se lo encontró abajo cantando y le dijo que quería dormir, que no quería más música y el grillo, que no la escuchaba bien porque estaba tocando su música entendió que quería más música y fue a buscar a otro grillo. Esto se repite varias veces, hasta el punto que llegan a haber 10 grillos cantando, hasta que la ratona les grita “váyanse ya” y entonces todos la entienden, le preguntan por qué no se lo había dicho antes y se van con su música a otra parte.
“El espino”: una ratona sale llorando a la puerta de su casa y se encuentra con un policía y este se preocupa por lo que le pasa y se encuentra con que ha crecido un espino en el sillón de la señora. Cuando se dispone a arrancarlo, ella le dice que no, que es su espino y le gusta mucho, lo que pasa es que está preocupada porque el espino está enfermo. El policía le recomienda que le eche agua y la ratona le hace caso, en ese mismo instante el espino se empezó a recuperar y salieron unas preciosas rosas rojas. Finalmente la señora le regaló un ramo al señor, en gratitud por la ayuda que le había prestado y por haber salvado a su espino.

Como podemos ver, la estructura que sigue cada una de las historias, es completamente adecuada para un niño de 7 años en adelante.

-         Protagonistas:
“Sopa de ratón”: el protagonista del cuento principal es un animal, el ratón. Se caracteriza por su astucia e inteligencia, ya que en la historia, consigue  engañar a la comadreja para ganar tiempo e idear un plan para escaparse y no convertirse en sopa de comadreja.
“Las abejas y el pantano”: el protagonista vuelve a ser un ratón, que también utiliza su inteligencia para librarse de las abejas que no querían dejar su cabeza.
“Dos grandes piedras”: en este caso las protagonistas son dos piedras que viven en un lado de la colina y quieren conocer el otro lado.
“Los grillos”: en este cuento, la protagonista es una ratona que quería dormir y los grillos no la dejaban y como no le expresaba claramente a los grillos lo que quería, estos no la entendían y seguían cantando.
“El espino”: en esta historia el protagonista es un espino, que como no le echan agua está enfermo, pero cuando se dan cuenta de lo que pasa y lo hacen, el enfermo y feo espino, se convierte en un precioso rosal.

-         Personajes:
“Sopa de ratón”: a pesar de que el ratón es un animal, el niño podrá sentirse identificado con él, es decir, con cualidades como la astucia y la inteligencia. Además, ratón está leyendo un libro y el niño también, por tanto se podrá meter en la piel del personaje e imaginar que a él le pueda ocurrir alguna historia similar y de esta manera está desarrollando su imaginación.
“Las abejas y el pantano”: en esta historia, los niños también podrían sentirse identificados, porque puede que haya algo o alguien  que les moleste, que en este caso serian las abejas. Entonces, el niño podría identificarse con el ratón y usar su astucia al ver como el ratón les pide que se vayan amablemente y como estas no se iban, les va poniendo barreras poco a poco hasta que consigue que se vayan.
“Dos grandes piedras”: en este caso donde los personajes son dos piedras que quieren ver hacia otro lado y no pueden, también son identificables con un niño. Porque a lo mejor en ese momento desean mucho hacer algo y no pueden.
“Los grillos”: aquí podemos ver que pueden identificarse con la ratona, ya que muchas veces los niños piden las cosas con rodeos o no las piden bien, entonces aquí podrían darse cuenta de ello.
“El espino”: aunque el personaje es una planta, es bastante identificable, ya que un niño que un niño puede sentirse triste y su madre o su maestro no saber qué le pasa y que puede hacer para ayudarle. Y que si les cuenta que le pasa, será la solución para ser el niño alegre que él sabe que es.

-         Lenguaje:
A mi entender, el lenguaje se adapta totalmente a las características destinadas a niños de primer ciclo de primaria. Son frases sencillas con algunas coordinadas que no suponen trabajo alguno, ni frustran al lector. Además, aparecen diálogos que facilitan la lectura y la comprensión.

-         Valores y contravalores:
“Sopa de ratón”: vemos que esta historia parte de una mala actitud, ya que el ratón leía bajo un árbol tan tranquilo y la comadreja le atrapó para hacerse una sopa. Entonces ratón para distraerle y buscar una manera de escapar cuenta los cuentos para la sopa. Cuando termina, le dice a la comadreja que para echar los cuentos en la sopa una cosa de cada cuento: un panal, un poco de lodo, dos piedras grandes, diez grillos y un espino. Entonces el ratón aprovecha para escaparse y ve por las vicisitudes por las que pasa la comadreja para conseguir todo lo que pedía ratón para la sopa. Es decir, como la comadreja fue quien realizó una mala actitud, se merecía algún castigo, que fue ser engañado y recoger las cosas que pidió ratón. Y como ratón fue bueno, volvió tranquilo a su casa, cenó y terminó de leer su libro.
“Las abejas y el pantano”: aquí vemos que la mala acción la realizan las abejas, ya que son muy egoístas porque les gustaba vivir en la cabeza del ratón y aunque este les pedía que por favor se fueran que él no podía vivir con ellas en la cabeza, las abejas no se querían ir. Entonces, la buena actitud la realiza el ratón, que primero les pide amablemente que se vayan y luego se libra de ellas con astucia y sin hacerles ningún daño.
“Dos grandes piedras”: en esta historia se supone que el pájaro mintió a las piedras, por tanto, es quien realiza una mala actitud y el ratón dice la verdad, entonces su actitud es buena. Pero digo se supone, porque en realidad no sabemos cuál de los dos dijo la verdad. En cualquier caso, lo que significa es que uno actuó bien y otro mal, ya sea el pájaro o el ratón.
“Los grillos”: con este cuento no se ven malos valores, solo resaltar que la ratona de buenas maneras o claramente a los grillos, que quiere que se vayan. Porque cuando se expresa clara u concisa, los grillos se marchan y la dejan dormir.
“El espino”: aquí realmente tampoco hay una mala actitud por parte de ningún personaje, lo que pasaba es que la ratona no sabía que tenía que echarle agua al espino para que se recuperara, entonces de aquí lo que podemos sacar es una enseñanza, que las plantas aunque sean espinas, necesitan agua para vivir y te lo agradecen con su hermosura. Y aprender también la metáfora de que algo feo y que pincha, puede convertirse en algo hermoso.

3.  Conclusión:
En mi opinión, “Sopa de ratón” es un libro adecuado para niños de primer ciclo de primaria, porque a mi entender se ajusta totalmente a las pautas que hemos seguido para analizar un libro que se dirige a niños de esta edad.
Además, es un libro que me gusta porque es completamente literario, tú puedes sacar enseñanzas de él, pero realmente el objetivo del autor es que el niño disfrute de la lectura.