sábado, 29 de junio de 2013

CREACION LITERARIA

PROSA

LA BANDERA
Mi nombre es Claudia y soy la princesa de un país llamado Luna Bonita, un lugar que anteriormente veía todos los días, pero que no conocí hasta que mi vida cambió.
Todo comenzó con la noticia de que el rey de Luna Bonita, Don Lunero, era mi abuelo, el progenitor de mi padre. Lo único que sabía mi padre de él, era que lo había abandonado cuando era pequeño.

Don Lunero estaba muy enfermo y la culpa de haber abandonado a un hijo no le dejaba morir en paz, por tanto confesó su culpa y pidió a su familia y a su pueblo un último deseo: que su hijo abandonado le sucediera en el trono.

Nosotros vivíamos en Tierra Hermosa y el séquito de mi abuelo se las arregló para dar con nosotros. Su llegada a nuestra casa fue bastante impactante, porque aparte de la sorpresa de no conocerles, su aspecto físico era distinto al nuestro. Eran pequeños, de cortas extremidades y tan blancos que resplandecían.

Nos contaron que venían desde Luna bonita para cumplir la última voluntad de mi abuelo. Mi padre se negó rotundamente, ya que consideraba que no tenía que cumplir ningún deseo que le pidiera su padre, porque él lo había abandonado. Pero los aldeanos de Luna Bonita le explicaron los motivos de su desaparición. Y es que mi abuelo siempre quiso conocer luna bonita, ese lugar del que nadie sabía nada y quería probar suerte allí para prosperar en la vida, pero se encontró con un rey malvado que esclavizaba a su pueblo con el fin de que trabajaran para él. Como ellos, mi abuelo también fue un esclavo.

El día de esa extraña visita, nos enteramos de que mi abuelo nunca estuvo verdaderamente enamorado de mi abuela, ya que las familias de ambos les obligaron a casarse cuando mi abuela quedó embarazada a causa de un desliz. Pero a pesar de esto, mi abuelo adoraba a mi padre y pretendía lo mejor para su familia. Durante años. Intento escapar de Luna Bonita para volver a Tierra Hermosa, pero nunca logró terminar su plan. Entonces se le ocurrió una gran idea: convencer a los esclavos de sus derechos como habitantes del reino y aumentar su autoestima, para luchar contra aquel rey injusto. Un día, todos los esclavos se revelaron y derrocaron al rey y en su lugar, se decidió por mayoría que estuviera mi abuelo, ya que había sido el impulsor de aquella repentina libertad y ganas de vivir.

Ante aquella propuesta, mi abuelo se debatió entre el volver a Tierra Hermosa y la responsabilidad que le estaba confiando un pueblo entero. Además, se había enamorado perdidamente durante sus años de esclavitud, de una compañera. Entonces, decidió quedarse y escribir a mi padre para que fuera a vivir con él a Luna Bonita, pero estas cartas nunca tuvieron respuesta y mi abuelo pensó que había perdido a su hijo para siempre.

Entonces, en ese momento de la historia, mi padre recordó que mi abuela tras su muerte, le había dejado una cajita que mi padre nunca se había atrevido a abrir. La buscó inmediatamente y encontró centenares de cartas de mi abuelo que su madre nunca le había entregado. Al volver de su habitación, le dijo a los extraños que quería ir inmediatamente a ver a mi abuelo antes de su muerte.

Entonces, mi madre, mi padre y yo, partimos hacia Luna Bonita. Al llegar allí, quedé sorprendida. Era un lugar diferente, pero precioso. El día era la noche y la noche el día, todo era blanco, limpio y puro; y así también era el alma de las personas que allí vivían. Al llegar a la casa del rey, mi abuelo, pasamos rápidamente a su habitación, mi exaltación era inmensa, ya que conocería a mi abuelo por primera vez y los nervios de mi padre… Mi abuelo se veía bastante mal y después de presentarnos y derramar algunas lagrimas, les dejamos a los dos a solas en la habitación. Aquella conversación duró más de lo que podíamos imaginar, pero surtió un buen efecto, porque a partir de ese día, milagrosamente mi abuelo se recuperó y fuimos una familia unida.

Años más tarde, mi abuelo cayó en cama y ya no volvió a recuperarse, pero para aquel entonces ya le había enseñado bien a mi padre los cuatro requisitos fundamentales para ser un buen rey: brindar y construir el respeto, la paz, la felicidad y sobre todo el amor entre todos los habitantes.

VERSO

POEMA DE PREGUN TAS Y RESPUESTAS

¿Hacia dónde me llevarán mis pasos?
Quizás a un extraño lugar donde todo el mundo finge ser feliz.
¿Y si no dejo que me lleven allí?
Podría quedarme en este lugar, soñando con lo que pude hacer.
¿A donde me llevarán si no me dejan elegir?
Sé que me guiarán hasta llegar a ti.


POEMA DE PREPOSICIONES

Sin saber cómo, ni cuando
Ante mis ojos llegaste
Contra todo me encontraste
A pesar de la tormenta
Con un beso te entregaste
Hasta que me enamoraste.


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